En el normalismo rural de todo el país hay intensa agitación y enfrentamientos entre policías y estudiantes. Ahora fue Tiripetío. El pasado 29 de agosto fue Tenería. En noviembre de 2007, Ayotzinapa.
Escasas semanas antes de morir, gravemente enfermo ya, Antonio Villalba fue homenajeado por sus compañeros y amigos de toda la vida con una fiesta. No obstante su debilidad física, bailó, comió y tomó, como siempre lo hizo. Casi al final de la celebración dirigió la palabra a los asistentes para recordar que la lucha obrera debía ser alegre. Al terminar su discurso sacó a bailar a su compañera como si fuera una boda o unos 15 años y no una ceremonia del adiós.
“Ya se mira el horizonte”, dice la primera estrofa del himno zapatista. Ese horizonte no es un destino lejano o inalcanzable. No es una idea abstracta. Al menos en parte, las comunidades en rebeldía del sureste mexicano lo han convertido en un hecho real.
En el funeral de Estado organizado para Juan Camilo Muriño, el presidente Felipe Calderón recordó a su colaborador y amigo como un digno representante de una “nueva generación de políticos formados en la pluralidad y la absoluta lealtad a la democracia”.
Durante octubre el precio internacional del maíz y el trigo disminuyó, pero el de las tortillas y el pan fue el mismo. En la primera semana del décimo mes del año, la cotización del maíz en la bolsa de Chicago pasó de un récord de 296 dólares la tonelada, alcanzado el pasado 26 de julio, a 178 dólares. El trigo cayó de un máximo de 470 dólares la tonelada, obtenido en febrero de 2008, a 235 dólares. Sin embargo, el costo de los alimentos elaborados con ambos cereales no bajó un solo centavo para los consumidores finales.
Pocos movimientos sociales en el mundo han alcanzado en los últimos años la consolidación, el crecimiento y el impacto que Vía Campesina ha conquistado. Desde su fundación en Reis, Bélgica, en mayo de 1993, se han adherido a sus filas más de 132 de organizaciones de pequeños productores rurales y trabajadores agrícolas en más de 60 países.
Día a día, la rebelión magisterial se extiende a nuevas regiones. Conforme los maestros de base entienden el alcance y el sentido real de la Alianza para la Calidad de la Educación (ACE), su malestar cunde. Ven que lo que está en juego no es la calidad de la educación, sino su futuro como docentes.
Quienes promueven la Alianza para la Calidad de la Educación (ACE) ven hacia Estados Unidos. Su mirada no busca recuperar las mejores tradiciones pedagógicas nacionales. Tampoco reflexionar sobre las prácticas educativas exitosas de los países de excelencia académica. No. Su pretensión es otra: quieren copiar la reforma pedagógica impulsada por la administración de George W. Bush y reproducir la experiencia de los cristianos fundamentalistas en la construcción de una base social desde los consejos escolares.
Jessie Yurisa Dzib Dzib es maestra de primaria. Ganó una plaza mediante un concurso, para trabajar en el municipio de Cozumel. La Secretaría de Educación de Quintana Roo le otorgó el 16 de agosto un contrato de lista de raya por 15 días. No es susceptible de basificación, está sujeto a la evaluación de su desempeño y es pagado con recursos del municipio.