Luis Hernández Navarro, 16 de febrero de 2026
La resistencia a convertirse en colonia estadunidense atraviesa los cultos afroantillanos
La hora de Elegguá
En el callejón de Hamel, en el centro de La Habana, se levanta una instalación, en rojo y negro, con el símbolo del círculo y las flechas, dedicada a Elegguá, “mensajero príncipe”, deidad orisha. Mediador entre el todopoderoso y los humanos, es una divinidad dueña de los caminos y destinos, que abre y cierra la vía a la prosperidad o la desgracia.