Un simple maestro de banquillo
La Jornada, 24 de abril de 2012
Ese primer día de escuela, para poder tomar clases sentados, los alumnos fueron al solar con una silla, con un banquito, con lo que pudieron. Cada muchacho llevó sus libros y cada grupo tuvo su maestro. No había allí ni un aula levantada, pero aun así la decisión de profesores, padres de familia y estudiantes fue comenzar los cursos.