Los sismos de la ira
La Jornada, 26 de septiembre de 2017
El delegado de Xochimilco, Avelino Méndez, puso pies en polvorosa en el pueblo de San Gregorio. El pasado 21 de septiembre, una multitud enfurecida lo corrió de ese barrio a patadas, golpes, piedras y mentadas de madre. Le reclamaba la falta de atención a los damnificados y el sólo irse a tomar la foto. Protegido por un grupo de colaboradores, el funcionario logró escapar trepando a un camión en movimiento.