Jorge Acevedo, fotógrafo
La Jornada, 30 de julio de 2019
El portón dela calle sonó pasada la medianoche de un sábado de hace más de 30 años. A lo lejos de la agencia de San Felipe del Agua, Oaxaca, sonaban los acordes de una guitarra triste y el murmullo de las voces de una reunión. Una pareja y su amigo compartían mezcales en el porche, mientras disfrutaban de la fragancia de las orquídeas.
El amigo cruzó el largo jardín para ver quién llamaba a esas horas. Al abrir la puerta encontró a un hombre mayor de edad, un campesino con sombrero, que le preguntó: ¿aquí es el velorio?