Magisterio, enfermedades y Ley del Issste
Luis Hernández Navarro, 31 de marzo de 2026
Cuando los niños de primaria o los jóvenes de secundaria ingresan al salón de clases, usualmente entran platicando alegremente, todos al mismo tiempo. No necesariamente gritan, pero frecuentemente alzan la voz. La maestra debe esforzarse para poner orden en el aula. “¡Silencio!”, les dice en sucesivas ocasiones, para que dejen de charlar. Hasta que toma el control del grupo y se impone el sosiego.